Héctor Maluenda supervisor de abastecimiento, su historia y el rol clave de su área para la continuidad operacional de Chuquicamata

Comparte esta información

Una historia ligada a Chuquicamata

Su padre trabajó en Chuquicamata como mecánico de terreno de las perforadoras, experiencia que, desde temprano, le permitió conocer de cerca el mundo minero y desarrollar un especial cariño por su tierra de origen.

De las palas y perforadoras a la logística

Su trayectoria profesional comenzó ligada precisamente a los equipos mineros. Durante siete años trabajó en Bucyrus, desempeñándose en operaciones vinculadas a palas / perforadoras, incluyendo mantenimiento y planificación.

Posteriormente desarrolló funciones en empresas contratistas en Chuquicamata, administrando distintos tipos de contratos, hasta que una oportunidad lo llevó a incorporarse a Codelco.

Un área clave para que la operación no se detenga

Su llegada a la Corporación se produjo a través de un proyecto tecnológico para implementar el sistema WMS de SAP en Las Bodegas. Tras una primera etapa a plazo fijo y un breve período fuera de la empresa, ingresó definitivamente a Codelco en 2012. Desde entonces, ha desarrollado su carrera en el área de bodega y logística de Chuquicamata, donde actualmente se desempeña como supervisor de abastecimiento.

Desde esta función, su trabajo tiene una responsabilidad que muchas veces permanece fuera de la mirada pública, pero que resulta fundamental para la operación: asegurar que las distintas áreas de la División cuenten con los materiales que necesitan, en las condiciones adecuadas, en el momento requerido y en las cantidades correspondientes.

La logística y el abastecimiento constituyen, de esta manera, un soporte esencial para la continuidad operacional. Detrás de cada proceso productivo existe una cadena de planificación, coordinación y disponibilidad de recursos que debe funcionar de manera permanente.

El desafío permanente: disponibilidad, eficiencia y seguridad

Para Héctor, en el área de abastecimiento siempre existen oportunidades de mejora. El desafío consiste en mantener una comunicación constante con las áreas usuarias, comprender sus necesidades y anticiparse a sus requerimientos para evitar situaciones que puedan afectar la operación.

El desabastecimiento, explica, no es una posibilidad menor: la falta de un material necesario puede llegar a detener procesos operativos fundamentales para la producción. Por eso, la planificación y la coordinación adquieren un valor estratégico.

A este desafío se suma una exigencia transversal para Codelco: hacer más con menos, procurando mayores niveles de eficiencia sin dejar de lado la seguridad. En su mirada, contribuir a que la División sea rentable también forma parte del compromiso con el país, ya que la continuidad y sostenibilidad de Chuquicamata permiten mantener el aporte que históricamente la operación ha realizado a Chile.

El rol de quienes están en la primera línea de la ejecución

Desde su experiencia Los supervisores son, a su juicio, el nexo entre la estrategia y la ejecución de los planes, una posición que exige profesionalismo, liderazgo y, por sobre todo, capacidad de trabajar en equipo.

Esa mirada resume también su concepción sobre el futuro de Chuquicamata: los resultados dependen de la coordinación entre las distintas áreas y del compromiso de las personas que forman parte de la operación. El trabajo colaborativo aparece así como una condición indispensable para seguir construyendo una División exitosa.

Su mirada al rol sindical y sus desafíos

Como socio, Héctor valora el rol que cumple el sindicato en la representación de los supervisores, la promoción de la participación y la generación de espacios de diálogo que permiten fortalecer la identidad del estamento dentro de Codelco.

También destaca la cercanía que la organización mantiene con sus socios y plantea como desafíos hacia el futuro continuar promoviendo el desarrollo profesional, las capacitaciones y la participación activa.

Desde una trayectoria construida en Calama y Chuquicamata, Héctor Maluenda representa a quienes desarrollan un trabajo fundamental para que la operación pueda funcionar día tras día. Una labor muchas veces silenciosa, pero decisiva: asegurar que los recursos estén disponibles, que los procesos continúen y que detrás de la producción exista una cadena de abastecimiento capaz de responder a las exigencias de una de las operaciones mineras más importantes del país.

Más que leer